X hits on this document

PDF document

Por Jochen Mattern Edición: Andrés Zepeda - page 3 / 17

45 views

0 shares

0 downloads

0 comments

3 / 17

El petróleo en Guatemala En 1916, durante la dictadura de Estrada Cabrera, empieza la explotación de hidrocarburos, pero no fue sino hasta la también dictadura de Ubico cuando se otorgaron varias licencias petroleras. Entre las empresas más beneficiadas figuraban Shell, Gulf Oil Co. y Standard Oil.

La revolución de octubre de 1944 marca una fuerte ruptura en el país en cuanto a políticas relacionadas con los recursos naturales. El Artículo 95 de la nueva Constitución establecía que los hidrocarburos solamente podían ser explotados por el Estado, por guatemaltecos o por compañías guatemaltecas cuyo capital fuera predominantemente nacional. Ello se reflejó en la legislación: a finales de 1947 se aprueba la Ley de hidrocarburos (decreto 468), que viene a anular el Decreto 1998 aprobado en 1934 bajo el régimen ubiquista.

Habrían de pasar, sin embargo, quince años hasta que en 1949 la ley anterior quedase derogada al aprobarse el Decreto 649, cuyas cláusulas establecían el pago de hasta un 15% de regalías por parte los exportadores, y la obligación de producir cantidades de crudo no menores a los 3 mil barriles diarios. También se determinaba el pago de impuestos administrativos, de ocupación territorial por exploración y explotación, y todos los demás impuestos aplicables a empresas locales. Las petroleras extranjeras comienzan entonces su retiro a la espera de mejores tiempos, que volverían cinco años después, con el derrocamiento del gobierno de Arbenz.

Tras la instalación, en 1954, de un gobierno contrarrevolucionario, se inició el diseño de la nueva legislación petrolera contenida en el decreto 345, conocida como Código de petróleo. Éste facilitaba otra vez la inversión de capital extranjero en las actividades petroleras del país, con una baja considerable en las regalías para el Estado. Los inversionistas nuevamente estaban exentos de muchos impuestos y las compañías petroleras podían no tener capital guatemalteco, permitiéndoseles repatriar la mayor parte de sus ingresos. Aquellas condiciones favorables terminaron en 1974 con la aprobación, bajo el gobierno aranista, del Decreto 6: la denominada Ley de Régimen Petrolífero de la Nación, que obligaba al pago del 50% de la producción en regalías para el Estado.

Al año siguiente, durante el gobierno de Laugerud, se aumentaron las regalías hasta un 55%. Los contratistas, por su parte, no estaban exentos al pago de impuestos y debían saldar Q1 millón por suscripción de contrato. La oligarquía nacional y las compañías transnacionales tuvieron, a partir de entonces, un nuevo competidor en el aprovechamiento de las rentas petroleras: el Ejército, que venía a reclamar su parte en el negocio. Como los militares mantenían el

Document info
Document views45
Page views45
Page last viewedThu Dec 08 00:46:15 UTC 2016
Pages17
Paragraphs288
Words5861

Comments