X hits on this document

598 views

0 shares

0 downloads

0 comments

9 / 272

La variabilidad de olores, sabores, colores, sonidos y expresiones artísticas que derivan de la diversidad y riqueza del hábitat natural y de la complejidad histórica de sus regiones, no ha podido atemperar la tentativa de la élite y la clase dominante de México por acendrar un nacionalismo homogéneo, uniformar los espacios, sustituir los estilos de vida y las conciencias para modelarlos a tono con la idea de progreso, confort, cánones, estereotipos y valores del mundo occidental (en especial, de los Estados Unidos).  

De los cerca de 108 millones de mexicanos que actualmente habitan en el territorio nacional, la gran mayoría de ellos no se reconoce como indígena, ni como español. Su imaginario se nutre y participa de las preocupaciones y las aspiraciones propias de una diáspora socio-cultural desdibujada, superflua, de carácter cambiante y cosmopolita reforzada por los medios masivos de comunicación: se habla el español (inglés u otras lenguas extranjeras en muchos niveles), se es preponderantemente católico y urbano, se vive y consume conforme a patrones y estándares generalmente ajenos, se habita en ciudades artificiales modernas o en enormes centros urbanos de varios millones de habitantes (como son la ciudad de México7, Guadalajara o Monterrey).

Se trata de un segmento enorme de población (quizás el 76%), que vive el lo que algunos llaman el México imaginario.  Tiende a negar o mantener alejado de su conocimiento y reflexión lo que hacen u opinan los más de 12 millones de mexicanos restantes que en realidad integran 62 horizontes culturales diferentes, entre los que destacan: tarahumaras, yaquis, coras, nahuas,

7 Donde vive más del 19% de la población total, según la CEPAL.

Document info
Document views598
Page views598
Page last viewedSat Dec 03 23:16:35 UTC 2016
Pages272
Paragraphs2232
Words86026

Comments