X hits on this document

157 views

0 shares

0 downloads

0 comments

38 / 67

la arena es fina y compactada por la acción de la lluvia y la humedad, el mar es de color verde esmeralda y por un momento me recuerda el color de las playas de Formentera (Baleares).

Mi máquina de fotografiar no para de dispararse, quiere robar todas las imágenes posibles de esa luz, esos colores, ese olor tan especial, esa tranquilidad. Es posible que los 6 millones de píxeles no sean suficientes para poder retratar todos los sentimientos que describe aquel lugar tan mágico y especial.

No se ve a nadie por la calle, no hay nadie por las casas, la playa esta vacía, en el puerto no existe ninguna actividad, parece un lugar de cuento donde los personajes que van a protagonizar la escena aún no los han elegido, es como un gran decorado que nos ha puesto la naturaleza para el disfrute anónimo de los viajeros con suerte como nosotros.

Partimos para visitar el pueblo de Borg con su máximo atractivo “El Museo Vikingo” donde se encuentra el mayor yacimiento del periodo vikingo que abarco el periodo desde el año 500 a 800 d.C.

Gracias al descubrimiento del granjero Frik Harald Bjerkli cuando estaba labrando sus campos, encontró perlas de cristal y trozos de una jarra de cerámica, había dado con la casa del principal jefe vikingo.

En 1983 se iniciaron las excavaciones arqueológicas, se descubrió la casa de casi 67 metros de larga, esta se fue ampliando con sucesivas afloraciones hasta llegar a los 83 metros de longitud.

La vivienda tenia una cocina central, dos vestíbulos –uno orientado al sur– que correspondía con la entrada principal y, otro al norte donde limitaba con el basurero. Disponía de una gran sala de fiestas con una cocina en el centro, en esta habitación estaba el trono del jefe adornado con copas de oro y jarras de cerámica. Estas se utilizaban en las grandes celebraciones y actos de sacrificios. Otra de las estancias estaba dedicada como almacén donde se conservaban los cereales, el “Mjod” (bebida alcohólica a base: agua, miel, lúpulo y levadura de cerveza) y la cerveza. También tenían una parte reservada como establo donde se guardaba el ganado y la cuadra de los caballos.

La sala del jefe por excelencia era el salón dedicado a las fiestas, el lugar donde se celebraban sacrificios y fiestas paganas. Allí los asistentes comían carne de caballo, se bebía a raudales, se escuchaba música de arpa, lira o flauta y se recitaba el antiguo poema divino Hávamál:

¿Las sabes tú grabar? ¿Las sabes tú entender? ¿Las sabes tu teñir? ¿Las sabes tú probar? ¿Les sabes tú pedir? ¿Les sabes tú ofrendar? ¿Les sabes tú ofrecer? ¿Les sabes tú inmolar?

La figura principal era el poder de la Señora de la Casa  “..el derecho al divorcio corresponde a la mujeres. Se divorcian cuando les da la gana..”. Existía en aquella época una igualdad de sexos, la mujer gozaba de independencia económica y mantenía mientras viviese el dominio de su dote, que era entregada por el novio al contraer matrimonio, también disfrutaba de la herencia de sus parientes.

El divorcio se realizaba en presencia de testigos o bien cuando la mujer volvía a la casa de sus padres. También la ceremonia con testigos se realizaba al lado de la cama del matrimonio o bien en la puerta de entrada a la casa.

Como símbolo del poder, ella portaba siempre las llaves de todos los arcones, armarios y trasteros de la casa. Cuando el marido se marchaba a la guerra ellas asumían las funciones del esposo en cuanto a la administración de las fincas.

De su conocimiento que un hombre nunca se gloríe,

Más bien se habla de los ahorradores

Document info
Document views157
Page views157
Page last viewedSun Dec 04 13:31:39 UTC 2016
Pages67
Paragraphs758
Words43157

Comments