X hits on this document

125 views

0 shares

0 downloads

0 comments

2 / 31

Hasta hace pocos años la participación comunitaria en el desarrollo económico y social era un tema altamente polémico, objeto de fuertes controversias, fácilmente susceptible de rápidos etiquetamientos ideológicos. Una de sus descalificaciones más frecuentes era considerarla integrante del reino de las utopías” sin sentido de realidad.  Actualmente se está transformando en un nuevo consenso.  Gran parte de los organismos internacionales de mayor peso están adoptando la participación como estrategia de acción en sus declaraciones, proyectos, e incluso en diversos casos están institucionalizándola como política oficial.  Entre ellos, el Banco Mundial publicó en 1996 un libro maestro sobre participación.  Señala que presenta la nueva dirección que el Banco está tomando en apoyo de la participación, y resalta que la gente afectada por intervenciones para el desarrollo debe ser incluida en los procesos de decisión.  Su Departamento de Políticas preparó estrategias y un Plan de Acción a largo plazo en donde se formulan lineamientos muy concretos.   Entre ellos, que el Banco fortalecerá las iniciativas de los prestatarios que fomenten la incorporación de los métodos participativos en el desarrollo, que la participación de la comunidad será un aspecto explícito del diálogo con el país y de las Estrategias de Ayuda al país, y que el Banco fomentará y financiará asistencia técnica que fortalezca el involucramiento de la gente de escasos recursos y otros afectados por el proyecto.  Ya desde años anteriores el sistema de las Naciones Unidas había integrado la promoción de la participación como un eje de sus programas de cooperación técnica en el campo económico y social.  Los informes sobre Desarrollo Humano que viene publicando desde 1990 y que examinan problemas sociales fundamentales del planeta, indican en todos los casos a la participación como una estrategia imprescindible en el abordaje de los mismos.  El Banco Interamericano de Desarrollo editó en 1997 un Libro de Consulta sobre Participación.  En su Introducción se indica que La participación no es simplemente una idea sino una nueva forma de cooperación para el desarrollo en la década del 90".  Se destaca el peso que se proyecta asignarle.  La participación en el desarrollo y su práctica reflejan una transformación en la manera de encarar el desarrollo a través de los programas y proyectos del Banco.  La Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OECD) (1993) reconoce que la “participación más amplia de todas las personas es el principal factor para fortalecer la cooperación para el desarrollo”.  El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (1993) destaca que:  “La participación es un elemento esencial del desarrollo humano” y que la gente “desea avances permanentes hacia una participación total”.

Otros organismos de cooperación internacional globales, regionales, subregionales y nacionales están sumándose al nuevo consenso.  Pero el proceso no se limita a los dadores de cooperación y préstamos para el desarrollo.  Va mucho más lejos.  En las sociedades latinoamericanas se está dando un crecimiento continuo de abajo hacia arriba de la presión por estructuras participatorias, y una exigencia en aumento sobre el grado de genuinidad de las mismas.  La población demanda participar, y entre otros aspectos una de las causas centrales de su interés y apoyo a los procesos de descentralización en curso, se halla en que entrevé que ellos pueden ampliar las posibilidades de participación si son adecuadamente ejecutados.

Como todos los cambios significativos en la percepción de la realidad, esta relectura de la participación como una estrategia maestra de desarrollo tiene anclajes profundos en necesidades que surgen de la realidad.  América Latina está llegando a fin del siglo XX con un

Document info
Document views125
Page views125
Page last viewedMon Jan 23 19:08:03 UTC 2017
Pages31
Paragraphs308
Words12560

Comments