X hits on this document

64 views

0 shares

0 downloads

0 comments

7 / 18

En 1904 Rosa Luxemburgo estuvo por primera vez en la cárcel, acusada de insultar al emperador alemán. A principios del año siguiente, después de haber sido puesta en libertad, ingresó a la redacción del periódico socialdemócrata Vorwaerts de Berlín. Cuando cumplía esa función estalló la revolución rusa de 1905, lo que le empujó a escribir dos de los tres folletos publicados bajo el título común de  "La revolución ha estallado, ¿qué vendrá después?"

La revolución rusa de 1905 despertó grandes esperanzas y entusiasmó a la clase obrera internacional y particularmente a la alemana. Rosa Luxemburgo analizó serenamente los hechos y sacó enseñanzas valiosas para la clase obrera internacional. En los mitines pronunció vibrantes discursos en su empeño de despertar la solidaridad de clase y la conciencia obrera en Alemania.

Durante la primera revolución rusa, San Petersburgo se convirtió en una obsesión para Rosa, que ardía en deseos de ir al encuentro de la tormenta.

El 28 de diciembre de 1905 partió de Berlín, con el pasaporte de su camarada Ana Maczke (con este nombre firma las cartas que envía desde las prisiones polacas), hacia la Polonia rusa, donde trabajó en favor de la primera revolución, esto hasta el momento en que es detenida. Llega a Varsovia el 30 de diciembre, en plena huelga general y escribe: "la ciudad está como muerta". Inmediatamente se lanza a un sistemático y persistente trabajo organizativo. "¡Si tuviera aunque solamente fuese una migaja de tiempo", escribe el día 11 de enero de 1906.

La policía la detuvo el 4 de marzo de 1906: "El domingo el destino me tomó la delantera: he sido arrestada". Rosa Luxemburgo ya tenía visado su pasaporte para su retorno. Fue encerrada juntamente con delincuentes de derecho común, con alineados y con prostitutas. No por esto perdió la calma y desde su celda gritó: "¡Viva la revolución con todas sus consecuencias!". También fue detenido Leo Jogiches, que se ocultaba tras el nombre de Otto Engelmann.

El orgullo revolucionario de Rosa Luxemburgo no decayó en las circunstancias más adversas y también en la prisión supo siempre comportarse como una luchadora de primera línea. En 1906 intervino en una huelga de hambre de seis días. La siguiente carta la retrata fielmente: "Yo estoy perfectamente tranquila. Mis amigos insisten en que dirija un telegrama a Wite (presidente del gobierno ruso) y que escriba al cónsul alemán. ¡Pero ni en sueños! Estos caballeros tendrán que esperar sentados que un socialdemócrata implore de ellos protección" (15 de marzo de 1906). Finalmente, fue libertada en el mes de julio y en agosto pasó a Finlandia.

Recién en agosto de 1906 llegó Rosa Luxemburgo a San Petersburgo, mientras tanto la revolución había sido derrotada. Durante su permanencia en Finlandia escribió el importante folleto "La huelga de masas, el Partido y los sindicatos obreros", donde explica la acción revolucionaria de masas y el papel que el Partido habría de desempeñar en relación con ella. En 1907, Rosa Luxemburgo tomó parte, con el carácter de delegada del Partido Socialdemócrata Polaco, en el congreso que celebró en Londres el Partido Socialdemócrata Ruso. Asistió también como delegada al congreso de la Segunda Internacional, que se realizó en Stuttgart y participó en el famoso debate acerca de la actitud de los partidos socialistas en caso de guerra. Los delegados de Inglaterra y de Francia presentaran la tesis de que la huelga general y la huelga militar debían ser declaradas en Caso de Guerra. R. Luxemburgo rechazó enérgicamente esa idea por parecerle inejecutable.

Document info
Document views64
Page views64
Page last viewedSun Jan 22 23:31:46 UTC 2017
Pages18
Paragraphs167
Words8473

Comments