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Juan- No, no lo hagas.

Pero Jesús se desprendió de nosotros y avanzó lentamente hasta el claro donde Judas esperaba.

Judas- Al fin te asomas. Me imaginé que estabas aquí y vine a buscarte.

Judas y Jesús, uno frente al otro, se quedaron unos segundos en silencio. La luna de Pascua, redonda, muy blanca, vigilaba la noche como el ojo de un centinela. Jesús se acercó un poco más.

Jesús- Judas, compañero, ¿por qué nos fallaste?

Judas- Todo va a salir bien, Jesús. Ahora no puedo explicártelo, pero todo va a salir bien. Confía en mí, moreno.

Judas dio un paso hacia Jesús y lo besó. Era la señal convenida con el comandante de la guardia del Templo. De repente, por entre los arbustos, aparecieron dos soldados.(1) Traían sogas y cadenas.

Soldado- ¿Usted es ese tal Jesús, verdad?

Jesús- Sí, yo soy. ¿Qué pasa conmigo?

Soldado- Está detenido.

Jesús- ¿Se puede saber por qué?

Soldado- Son órdenes superiores. Acompáñenos.

Los soldados se acercaron a Jesús y ya le estaban amarrando las manos...

Pedro- Maldita sea, Juan, ¿pero nos vamos a quedar así?

Pedro apretó la espada, apretó los dientes y se lanzó como una flecha sobre los guardias. Fue cosa de unos segundos. Pedro descargó el acero sobre la cabeza de uno de los soldados, pero falló el golpe y sólo le al­canzó la oreja. Santiago y yo saltamos sobre el otro, lo empuja­mos contra el suelo y le pegamos el filo del cuchillo en la gar­ganta. Los demás, cuando vieron aquello, salieron enseguida de sus escondites para ayudar también.

Todos- ¡Buen trabajo, Pedro! ¡Bien hecho!

Comandante- ¡No se mueva nadie! ¡Están rodeados!

La orden del comandante de la guardia del Templo nos heló la sangre a todos. Habíamos caído en la trampa. Entonces vimos salir de entre las sombras a muchos soldados armados con espa­das y garrotes. Algunos encendieron antorchas para vernos me­jor las caras. La tropa iba cerrando el círculo en torno a nos­otros.

Comandante- ¡He dicho que no se mueva nadie!

Pedro- ¡Ni ustedes tampoco! ¡Si dan un paso más, este guardia está muerto!

Santiago- ¡Y éste otro también!

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