X hits on this document

792 views

0 shares

0 downloads

0 comments

155 / 310

colocado tras la nuca, sobre los hombros, y debía ser sostenido con los brazos, que eran amarrados a él, como si fuera un yugo. Para un hom­bre que había sido torturado, aquella postura resultaba dolorosísima. Esto explica la enorme fatiga que sufrió Jesús y que llevó a los soldados a pedir la ayuda de Simón de Cirene.

2. Con Jesús fueron llevados a crucificar dos zelotes. No eran simples ladrones, eran reos políticos. La palabra griega empleada en el evangelio es «lestai», la misma que se usaba para designar a los militantes de este grupo guerri­llero. Los nombres de Dimas y Gestas no son históricos. Los maderos que llevaron sobre sus hombros los tres condenados a muerte de aquel día rezumarían la sangre de otros muchos condenados. Jesús no fue el único crucificado de la historia. Ni siquiera aquel día su caso fue excepcional.

3. Sobre una tablilla, llamada el "título", se escribía la razón por la que el reo era condenado. La llevaba un pre­gonero delante del reo o se colgaba al cuello de éste. Atra­vesar las calles de la ciudad con el patíbulo en los hombros y el título al cuello era la última humillación a la que se sometía al reo antes de su muerte. Se hacía así para que sirviera de escarmiento y advertencia a posibles futuros alborotadores. La tablilla que llevó Jesús, escrita por Pilato, señalaba con esta fórmula la razón de la condena: "Jesús el Nazareno, el rey de los judíos". Así, la acusación última contra Jesús fue de tipo político. La tablilla indicaba que era ajusticiado por pretender ser el representante del pueblo de Israel. En "rey de los judíos" los contemporáneos de Jesús leían el "Mesías". Políticamente, el «rey» de los judíos era entonces el César de Roma y pre­tender cualquier liderazgo al margen de esta realidad, era atentar contra el imperio.

El título de Jesús fue escrito en tres lenguas: hebreo, latín y griego. En la lengua de Israel, en la lengua del imperio y en la

lengua de los griegos, extranjeros presentes du­rante las fiestas. Era importante para Roma que esta tablilla fuera bien comprendida por los miles de visitantes que había en Jerusalén. Debía quedar bien claro para todos el poder con que Roma castigaba a los agitadores. El INRI que aparece en la tablilla de casi todos los crucifijos es la abreviatura de la condena escrita en latín: «Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum».

4. El evangelio de Marcos precisa que Simón de Cirene era padre de Alejandro y Rufo (Marcos 15, 21). Seguramente estos dos muchachos formaban parte de las comu­nidades cristianas para las que se escribió este evangelio. En una de sus cartas, Pablo menciona a un tal Rufo, que podría ser el hijo de este Simón (Romanos 16, 13). Cirene, su lugar de origen, era una zona de África, situada don­de hoy está Libia. En aquella colonia extranjera, que había sido grie­ga y que después fue provincia romana, habitaban muchos judíos. Algunos venían a las fiestas de Pascua y otros, nacidos allí, residían en Jerusalén habitualmente.

Document info
Document views792
Page views792
Page last viewedThu Dec 08 00:50:35 UTC 2016
Pages310
Paragraphs4836
Words127592

Comments