X hits on this document

919 views

0 shares

0 downloads

0 comments

197 / 310

Matías- No hables mucho para que vuelvas pronto... ¡Ea, te estaré esperando!

Tomás regresó a casa de Marcos. Iba triste, con las manos metidas en los bolsillos de la túnica y la cabeza baja. Se agachó, tomó una piedra del suelo y la arrojó con rabia contra el muro.

Tomás- Todo se acabó, ma-maldita sea... ¡Todo se acabó!

Siguió adelante a través de las callejas oscuras y solitarias de Jerusalén. El cielo, negro y brillante, se venía abajo, cargado de tantas estrellas. Tomás entró en el barrio de Sión y dobló la esquina de los curtidores.

Tomás- ¿Pe-pero qué estará pa-pasando? Ya casi es me-me-dianoche.

A pesar de la hora, nadie dormía en casa de Marcos. La bulla que salía del sótano, se escuchaba desde la calle. Cuando Tomás abrió la puerta, nos encontró a todos riendo, brincando, dando gritos de alegría.

Santiago-¡Tomás! ¡Al fin llegas!

Natanael-¿Lo viste, Tomás, lo viste?

Tomás- Sí, lo-lo vi.

Felipe- ¡Nosotros también! ¡Todos, todos lo vimos!

Tomás- Pe-pero, ¿cómo? Ma-matías no ha salido de su ca-ca-casa.

Magdalena- ¡Qué Matías ni Matías! ¡Jesús! ¡Ha estado aquí con nosotros!

Pedro- ¿Por qué te fuiste, Tomás? ¡Si te hubieras quedado, lo hubieras visto también!

Tomás- Pe-pero, ¿es po-posible que sigan con la misma canción?

Santiago- Tomás, siéntate ahí y escúchame. Tú me oíste antes, ¿verdad? Tú sabes que yo estaba cerrado, más cerrado que esas ventanas. No me creía un pelo de lo que decía la magdalena, ni Pedro, ni María. ¡pero ahora lo he visto! ¡Todos lo hemos visto, Tomás! ¡Jesús está vivo!

Tomás- Ya decía mi tío que la lo-locura se pe-pega como las chinches.

Felipe- No, Tomás, esto es otra cosa. ¡Esto es lo más grande que ha pasado en el mundo! ¡Y Dios nos ha dado ojos para verlo!

Tomás- Lo que ustedes han visto es un fan-fantasma.

Magdalena- ¿Anjá? ¡Yo no sabía que los fantasmas de ahora eran morenos y con barba! ¡Ja!

Santiago- No, Tomás, era él, ¡era Jesús! Estaba ahí mismo donde estás tú ahora. Llegó, nos saludó a todos y nosotros nos quedamos sin aliento, y él se echó a reír porque nos veía con aquel susto.

Document info
Document views919
Page views919
Page last viewedSun Dec 11 12:43:31 UTC 2016
Pages310
Paragraphs4836
Words127592

Comments