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Jesús- ¡Abuelo, abuelo, abre los ojos que ya se acabó la noche! ¡Que se acabó la noche!

Abuela- ¡Vaya por Dios con esta criatura! ¡Se despierta más fresco que la lluvia!

Jesús- Abuelo, abuelo, vamos.

María- Jesús, mi hijo, deja al abuelito dormir un rato más.

Jesús- No, que me dijo que me iba a enseñar a hacer nudos.

Abuela- ¡Pues a ver si te hace un nudo en la lengua! ¡Caramba con este perro metido en todas partes! ¡Jesús, sáquelo de ahí!

Jesús- Es su lugar de dormir, abuela.

En casa éramos muchos: los padres de José, el tío Lolo, que estaba enfermo y apenas podía moverse.(1) Había que hacérselo todo, pobrecito. Dos sobrinitas de José, que se habían quedado huérfanas muy pequeñas, y nosotros tres. Ah, y Mocho, un cachorro que Jesús se había encontrado por el campo. Era como su hermano con rabo. Dor­mía con él, comía con él, iba con él a todas partes. Negro con una orejita blanca, aún me acuerdo.

Sobrina- ¡Tía, quiero leche!

Sobrina- ¡Yo quiero un huevo!

María- Espérense un poquito. Tengan paciencia, miren que bien le fue a Job con esa señora. Bueno, tan bien no le fue al pobre, pero... Jesús, hijo, tráeme un jarro de agua para lavar al tío Lolo.

Jesús- ¿Está muy malito el tío Lolo, mamá?

María- Sí, mi hijo, está muy malito.

Jesús- Ya nunca juega conmigo.

María- Por eso, hijo, porque está malito. Uy, pero mira a tu padre, dormido todavía. ¡José, arriba, hombre, va­mos! Yo no sé cómo puedes dormir con esta bulla. ¡Ea, vamos, que ya salió el sol!

José- Ahhh… ¿Sabes lo que estaba soñando, María? Que conseguía trabajo. Y adivina cuánto me pagaban... ¡cinco denarios al día! ¡Sí, sí, como lo oyes! ¿Qué te parece, eh?

María- Pues... me parece eso: un sueño. Qué bien nos vendrían, ¿verdad?

José- Bueno, tú verás cómo hoy aparecerá algo. Ahora mismo me voy a Caná. ¡Adiós, preciosa!

María- Pero, ¿cómo te vas a ir sin tomar nada caliente?

José- Ya tomaré algo por ahí. Con las tripas vacías se camina más ligero. Deséame suerte, María.

María- Que Dios te la dé, José.

José- Volveré por la tarde. ¡Adiós, hijo!

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