X hits on this document

668 views

0 shares

0 downloads

0 comments

301 / 310

se desligara del judaísmo, en el que había tenido su origen, para expandirse por todo el mundo mediterráneo.

2. Desde los mismos orígenes del cristianismo y durante los primeros siglos de expansión de la fe cristiana, hubo persecuciones contra los que acogían el mensaje de Jesús. Al comienzo, los mismos sacerdotes que juzgaron, condenaron y asesinaron a Jesús, persiguieron a sus discípulos y los llevaron ante los tribunales. Las primeras comunidades tuvieron serios problemas con la institución religiosa judía y en la medida en que se multi­plicaron, las persecuciones fueron en aumento. La mayoría de los discípulos murieron asesinados como Jesús y durante los tres pri­meros siglos hubo miles de mártires entre los hombres y mujeres de aquellos grupos originales. El primero de estos mártires fue Esteban, un diácono que pertenecía a la comunidad de Jerusalén (Hechos 7, 1-60; 8, 1-3).

3. Lo más original de la práctica de las primeras comunidades cristianas fue poner todo en común, compartir sus bienes. Los primeros cristianos ponían su dinero, sus tierras, el producto de sus cosechas, sus casas y el jornal que recibían por su trabajo, al servicio de la comunidad. «Miren cómo se quieren», decían los demás, asombrados por aquel nuevo estilo de vida comunitaria.

4. Los primeros cristianos se reunían para partir el pan. Estas celebraciones no se llamaban en­tonces «eucaristía» ni mucho menos «misa», sino «la fracción del pan». Con esta expresión se indicaba que se congregaban para comer juntos en una mesa común y así hacer presente a Jesús, el que les había enseñado a compartir. Las primeras celebraciones de la «fracción del pan» no eran reuniones rituales en un templo. No había templos entonces. Las comunidades se congregaban en casas de familia. Los textos de los Hechos de los Apóstoles y de algunos documentos antiguos conservan la estructura que tendrían estas reuniones. Las asambleas comenzaban cuando uno de los discípulos o de quienes recorrían otras ciudades o países llevando el mensaje de Jesús ponía en común con todos lo que había hecho durante aquellos días -problemas que se habían presentado, viajes, proyectos, necesidades de los huérfanos, de las viudas, creación de nuevas comunidades-. Después, seguía un saludo, llamado el «beso de la paz» (1 Pedro 5, 14), con el que comenzaba la comida comunitaria, en mitad de la cual se compartía el pan. Se terminaba con el canto de salmos y oraciones en común. Si había llegado alguna carta de los apóstoles que estaban fuera, se leía también en común. Algunas de estas cartas se conservan en la Biblia: de Juan, de Pedro, de Santiago, de Judas Tadeo y mu­chas de Pablo.

144- NI EN TODOS LOS LIBROS DEL MUNDO

En poco tiempo, los grupos de los que querían seguir el camino de Jesús se fueron extendiendo por todos los barrios de Jerusalén y por otras ciudades de nuestro país. Y a aquellos que no habían conocido a Jesús, llegaba la buena noticia del Reino de Dios que con él había comenzado. Bueno, ya saben ustedes que al ir de boca en boca la

Document info
Document views668
Page views668
Page last viewedSat Dec 03 10:36:44 UTC 2016
Pages310
Paragraphs4836
Words127592

Comments