X hits on this document

655 views

0 shares

0 downloads

0 comments

40 / 310

Felipe- Bueno, yo sólo sé tocar la corneta de mi carretón! ¡Ja,ja!

María- ¿Y tú, Pedro?

Pedro- ¡Yo sólo toco la puerta de mi casa!

Marta- ¡Los tamborcitos los toco yo, qué caray! ¡Que con vino dentro la música sale sola!

Salimos todos al patio y empezó la música y los cantos. Los hombres en una rueda y las mujeres en otra bailábamos con entusiasmo, dando vueltas y palmadas. María reía sin parar, bailaba, iba de un lado a otro, enrojecida y sudorosa, saludándonos a todos y abrazando a cada momento a su hermano Lázaro. Marta también estaba radiante. Las dos hermanas nos contagiaban a todos su inmensa alegría.

Comenzaba a oscurecer y Jerusalén, allá a lo lejos, encendía sus primeras luces, cuando entramos otra vez en la taberna. En la mesa quedaban higos, dátiles y pasteles. Marta encendió las lam­parillas que colgaban de las paredes y volvió a llenar las jarras de vino.

Pedro- ¡La vida da vueltas como una rueca! ¡Ayer llorando a moco tendido! ¡Y hoy riéndonos a carcajadas! ¡Otro brindis, com­pañeros!

Felipe- ¡Eso! ¡Para que no amanezca!

Entonces vimos a María, la hermana de Lázaro, dejar, la mesa y salir corriendo hacia el patio.

Lázaro- Bueno, y esa hermana mía, bizca y loca, ¿a dónde habrá ido ahora? ¿Se irá a disfrazar de reina de Saba? ¿Qué creen us­tedes?

Al momento, María apareció de nuevo. Bajo su túnica de rayas verdes escondía algo.

María- ¡Óyeme lo que te digo, lengua larga, si tuviera dinero para comprar los elefantes y los camellos de la reina de Saba, también lo hubiera hecho! Pero, ¡sólo me alcanzó para esto!

María sacó de entre los pliegues de su túnica un frasco de alabas­tro del tamaño de una calabaza.

Lázaro- Y eso, ¿qué cosa es, mujer?

María- ¡Vecinos, ha habido baile y cordero! ¡Pero ahí no se va a acabar todo! En las fiestas grandes, que yo sepa, corre el vino y también los perfumes. ¡Pues aquí está el perfume!(1) ¡Era lo que faltaba!

Con los ojos llenos de lágrimas y loca de contenta, María se acer­có a donde estaba Jesús...

María- ¡Jesús! ¡Que Dios vaya contigo a todas partes, que siem­pre tengas salud, que vivas novecientos años como Matusalén, que tu madre lo vea con sus ojos y que la muerte no te toque ni la punta del pelo ni la uña de tu pie!

Document info
Document views655
Page views655
Page last viewedFri Dec 02 22:48:53 UTC 2016
Pages310
Paragraphs4836
Words127592

Comments