X hits on this document

820 views

0 shares

0 downloads

0 comments

73 / 310

Zelote- Bastará con que lo agarren preso. Jesús tiene mucha po­pularidad. Cuando la gente se entere de que lo han detenido, se lanzará a la calle.

Judas- ¿Qué quiere el movimiento de mí?

Zelote- ¿No has oído el anuncio que han puesto los magistrados del Sanedrín? Andan buscando a Jesús.

Judas- No lo encontrarán nunca. Lo tenemos bien escondido.

Zelote- Sí, Judas. Más tarde o más temprano lo encontrarán. Lo meterán preso cuando ya los peregrinos se hayan ido de la ciudad y ya no será lo mismo. Tienes que comprender, Judas. Ahora es el momento. Jerusalén está abarrotada de gente. No po­demos perder esta oportunidad.

Judas- Y ustedes quieren que yo vaya con el soplo, ¿no es eso?

Zelote- Escucha, Judas. Deja los sentimentalismos a un lado y trata de razonar. Es necesario que apresen a Jesús durante estos días de fiesta. Pero no tengas miedo. Antes de que le pongan la cruz sobre los hombros habrá estallado la revuelta. Lo primero que haremos será liberar a los presos que se pudren en las mazmorras de la Torre Antonia. Confía en nosotros, compañero. Te devolveremos a tu querido jefe sano y salvo. El movimiento te lo promete.

Judas- Si digo que sí, ¿qué tendría que hacer yo?

Zelote- Una misión un poco desagradable, pero necesaria. Ir con el comandante de la guardia del Templo y decirle dónde se esconde Jesús.

Judas- O sea, ser un vulgar soplón.

Zelote- No, Judas, ser un verdadero luchador que llega hasta las últimas consecuencias. Vamos, decídete. Ve donde esos hijos de perra y diles que tú sabes dónde está el nazareno. Si te ofre­cen dinero, acéptalo. Hay que hacer bien la comedia.

Judas- Es precio de traición.

Zelote- No, Judas, es precio de revolución. Entonces, ¿qué? ¿Podemos contar contigo? ¿Sí o no?

Judas no dijo una palabra más. Dejó atrás el barrio de Ofel y se dirigió a donde estaba acantonada la guardia del Templo.

Comandante- ¿Cómo te llamas tú?

Judas- Judas... Judas de Kariot.

Comandante- ¿Qué quieres?

Judas- Yo sé... yo sé dónde está el hombre.

Comandante- ¡No me digas! Mira que ya han pasado muchos por acá dando falsas alarmas y no estoy dispuesto a movilizar tropas para cazar fantasmas.

Document info
Document views820
Page views820
Page last viewedThu Dec 08 22:44:23 UTC 2016
Pages310
Paragraphs4836
Words127592

Comments