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tipos. Saben que pueden encontrar a todas las palomas en el palomar. ¿Quieren mi consejo? Váyanse a otro sitio. Yo lo siento por Marta y María, que tenían muchas ganas de prepararles el cordero, pero no, éste no va a ser lugar seguro mañana jueves.(2)

Susana- Pues si no es aquí, ¿a dónde rayos nos vamos a me­ter, eh?

Pedro- ¡Yo tengo una idea!

Juan- ¡Psst! ¡No grites más, Pedro!

Santiago- ¿Qué has pensado, tirapiedras?

Pedro- Hablar con mi amigo Marcos. Él nos prestará su casa. No es muy grande, pero cabremos todos.

Juan- Eso es una locura, narizón. La casa de Marcos está muy cerca del palacio de Caifás.(3)

Pedro- Por eso mismo, Juan. ¿A quién se le va a ocurrir que nos tienen tan cerca? Es el último lugar en donde nos buscarán.

Santiago- Es verdad. Además, si el viernes vamos a juntarnos de­lante del palacio de Caifás, podemos ir viendo el terreno y ha­blando con los vecinos.

Susana- Pero, ¿ustedes no escarmientan? ¿O es que se les aflojaron los sesos? ¿Ustedes piensan armar otro alboroto como el del domingo?

Jesús- Claro, Susana. El viernes iremos donde Caifás y luego donde los otros grandes de Jerusalén y les diremos lo que hay que decirles. Ahora que hemos comenzado no podemos echarnos atrás.

Juan- Sí, Jesús, pero un lío como el del domingo no se puede repetir. Te juegas la cabeza, moreno.

Jesús- Nos la jugamos todos, Juan. Pero hay que ir adelante. El que no arriesga no pierde, pero tampoco gana.

Lázaro- Adelante sí, Jesús, pero entrando por aquí y saliendo por allá, como hace la culebra cuando camina. Ahora hay que ir con mucha astucia.

María- Ay, hijo, por Dios, ¿tú crees que pase algo malo? Cuando los oigo hablar así se me pone el corazón en la boca.

Jesús- No tengas miedo, mamá. Ya verás cómo todo va a salir bien. Dios meterá su mano por nosotros. Dios no va a fallarnos, estoy seguro. El guardián de Israel no duerme y no dejará que resbalen nuestros pies.

Pedro- Bueno, pues dicho y hecho. Mañana, antes de que amanezca, Juan, estamos tú y yo hablando con Marcos y comprando el cordero. Las mujeres, que madruguen también para ir a preparar la comida.

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