X hits on this document

853 views

0 shares

0 downloads

0 comments

83 / 310

Juan- Sí.

Jesús- Yo también, Juan. Pero no estoy seguro. No puedo creer que el iscariote nos haga una mala pasada.

Juan- Ni yo, Jesús. Pero todo puede ser.

Jesús- ¿Los demás, están sobre aviso?

Juan- Creo que no. Pedro no se ha dado cuenta de nada. Santiago tampoco.

Jesús- ¿Y qué hacemos, Juan?

Juan- Hazme caso, moreno. Fíjate en Judas. No lo pierdas de vista. ¡Si el iscariote se trae algo entre manos, se va a acordar de mí!

Al poco rato, llegamos a casa de Marcos. Las mujeres habían se­ñalado la puerta, según la antigua tradición, con la sangre del cor­dero pascual. Cruzamos el pequeño patio lleno de barriles de aceite y subimos por la escalera de piedra hasta la planta alta donde íbamos a cenar aquella noche.

Marcos- ¡Bueno, al fin asoman las orejas estos tunantes! ¡Ya ves, María, tu hijo y todos han llegado a mi casa sanos y salvos!

Magdalena- ¡Y saldrán de tu casa más sanos y más salvos cuan­do le hayan hincado el diente al corderito!

María- Jesús, hijo, ¿tú crees que estamos seguros aquí?

Jesús- Sí, mamá, no te preocupes. Nadie nos ha visto entrar.

María- Tú eres el que tienes la preocupación en los ojos, Jesús. Te conozco como a la palma de mi mano. No me engañes, hijo.

Jesús- Tranquilízate, mamá. No va a pasar nada malo.

Pedro- ¡Vamos, doña María, deje ahora el miedo y alegre esa cara, que esto es una fiesta, caramba!

Santiago- ¡Sí, señor, hoy es la Pascua, la fiesta que han cele­brado nuestros abuelos durante setenta generaciones! ¡Hay que estar alegres!

Magdalena- ¡Y hay que preparar la mesa! ¡Vamos, haraganes, muévanse y échennos una mano!

Mi madre Salomé y la magdalena extendieron sobre el piso de madera varias esteras de pajilla trenzada.(3) Como ya estaba oscuro, Marcos encendió las siete mechas del candelabro ritual y lo puso en el centro de la habitación.(4) Nosotros ayudamos a las mujeres trayendo de la cocina las jarras de vino, las tortas redondas de pan ázimo, los cuencos con la salsa picante y las fuentes grandes de ensalada repletos de apios, berros y otras hierbas sazonadas con vinagre y sal.

Marcos- ¿Algo más, compañeros?

Document info
Document views853
Page views853
Page last viewedFri Dec 09 20:15:13 UTC 2016
Pages310
Paragraphs4836
Words127592

Comments