X hits on this document

PDF document

NAZISMO, ANTISEMITISMO Y JERARQUÍA ECLESIÁSTICA ESPAÑOLA1 - page 10 / 21

57 views

0 shares

0 downloads

0 comments

10 / 21

El Convenio Cultural hispano-alemán no es más que el primero de una serie que está en proyecto con otros países, encaminados a establecer un contacto entre las diversas culturas nacionales, sin que tenga más objeto que lograr, en cuanto sea factible, un provecho de orden técnico en condiciones de absoluta reciprocidad. Analizado detenidamente, dicho Convenio no es otra cosa más que una enumeración de posibilidades de realización, cuyo tiempo, cuya manera y cuyas modalidades se dejan a futuras decisiones de las Altas Partes contratantes. [...] El intercambio de estudiantes, la convivencia de los españoles con los alemanes y demás cuestiones concretas, se resolverán con arreglo al criterio del Gobierno Español, bien conocido por la otra Parte Contratante, ya que de manera explícita y terminante, durante el curso de las negociaciones, se manifestó a los representantes del Gobierno alemán el inquebrantable propósito nuestro de mantener la pureza de la formación católica y doctrinal en la juventud española23.

El Gobierno nacional -explica el conde a Sainz Rodríguez el 14, en tono más llano- desea mantener las buenas relaciones con el Vaticano, aunque no se descarte lo que en la actitud de la Santa Sede pueda haber de efugio para eludir resultados a que tal vez no le conviene llegaren las negociaciones que a la sazón se siguen para normalizar las relaciones24.

En el convenio se había estipulado que, para aplicarlo, se formaría una Comisión de Cultura Germano-Española, mixta, que se encargara de concretar las actividades culturales comunes en que debía plasmarse el tratado, y se preveía la adopción de acuerdos parciales con el mismo fin25. En los mismos días en que se negociaba el convenio, ya se había preparado un primer acuerdo subsidiario sobre intercambio de estudiantes, cuya firma se proyectaba para unos días después de la del texto principal. Pero, en vista de las protestas eclesiásticas del nuncio y el primado, el ministro de Asuntos Exteriores sugirió que se demorase siquiera sea para no dar ningún pretextoen el Vaticano; ciertamente, el acuerdo era cultural pero dentro de lo cultural preferentemente espiritual26 y podía dar lugar a mayores problemas.

Sainz Rodríguez aún llegaría a más. Existiendo el convenio -responde al de Exteriores todavía en febrero de 1939-, no hace falta el acuerdo, que en realidad se ha gestado cuando el convenio no existía.

Creo que lo mejor sería decirles a los alemanes que vamos a nombrar la Comisión que prevé el tratado y que desde luego ambos Gobiernos darán instrucciones a sus representantes en esa Comisión diciendo qué puntos son los que a cada Gobierno le interesa poner en

23

24

25

26

Ibídem, 939-943. Ibídem, 1.174. Vid. Rodríguez Aísa, op. cit., 502s. Jordana a Sainz Rodríguez, 14 de febrero de 1939, apud Alted, op. cit., 1.174.

858

Document info
Document views57
Page views57
Page last viewedMon Jan 16 23:11:18 UTC 2017
Pages21
Paragraphs231
Words10006

Comments